pagina_01_13.jpg (1226 bytes)
Página Principal Página Principal
Página Principal



SEQUÍA,
TEMBLOR
Y LÁGRIMAS

Ismael Gómez Gordillo M., M.Sp.S.

En junio pasado nuestro planeta estuvo enfermo, con síntomas de deshidratación en nueve estados del norte de México y escalofríos en Puebla y alrededores, que nos hicieron temer una recaída del ’85, que tantas lágrimas nos hizo correr. Los expertos nos dicen que son fenómenos «del Niño», calentamiento de la corteza terrestre y sus consecuencias.

El pensador español Ortega y Gasset decía que cada uno es "yo y mi circunstancia". Esto nos hace cavilar si en nuestra vida social no andamos en México igual que la corteza terrestre, con sequías en la UNAM, temblores de Gobierno y lágrimas de desempleados e inseguridad en las calles.


SEQUÍA EN LA UNAM

La Universidad Autónoma de México (UNAM) ha secado sus fuentes en la larga huelga que ha puesto en jaque desde el Rector hasta el último estudiante de buena voluntad, por unos «paristas» intransigentes y notable minoría («Consejo General de Huelga») que aparecen o anacrónicos o más preocupados por vengarse del FOBAPROA que por abrir horizontes científicos al futuro de la nación.

El pretexto son las cuotas universitarias (ridículas, por cierto) y el chantaje no repetir la represión del ’68. Ojalá me equivoque en este juicio, pero, sea lo que sea ha habido una sequía de sensatez, de espíritu de estudio, de objetivos claros como el de "el estudiante que estudie".

Sin duda esto ha modificado el entorno escolástico de muchas familias e instituciones, como una sequía compromete en el entorno ecológico. Si no nos distinguíamos, en cuestión de calidad, por una altura universitaria nacional (diversa de personas particulares eminentes), ahora pienso que hemos dado un paso atrás todavía. La ausencia de campo universitario para estudiar y aprender, avanzar y superarnos en capacitación y nivel cultural producirá, como en el agro, cosechas desnutridas.

TEMBLOR DE BUEN GOBIERNO

Las ante-pre-candidaturas presidenciales (¡dos años antes de las elecciones!) han polarizado de tal manera al Gobierno, que no gobierna sino que prepara el andamiaje para no quedar excluido en sus partidos y personalidades. Un ejemplo es "el blindaje" que ha decretado la Secretaría de Hacienda, asegurándose con préstamos millonarios y dejando de lado la esperadísima «reforma fiscal».

También en el Distrito Federal nuestro Regente Cuauhtémoc Cárdenas ha estado más empeñado en promover su propia candidatura en el PT y en otros foros, o en apoyar a candidatos de su partido, que en solucionar problemas importantes de la Ciudad, que se tambalea más por estas causas que por los grados en la escala de Richter, que buenos sustos nos han pegado.

Además ahora los pre-candidatos priistas están hablando con grandes analogías de haber siempre rechazado el sistema económico (neoliberal) que sabemos que siempre habían apoyado. Esto nos hace «temblar» la cabeza de aquí para allá para poder escoger cuál o qué partido propone soluciones al país en el 2000, tan mitificado por sus tres ceros de novedad.

LÁGRIMAS DE INSEGURIDAD
Y DESEMPLEO

Un joven hermano de Congregación decía consternado "la delincuencia ya llegó a mi cuarto", haciendo alusión a que su compañero de habitación acababa de ser asaltado con pistola en el microbús. En efecto al poco tiempo también él fue asaltado de igual manera. Todos, todos tenemos anécdotas de éstas, con diverso grado de violencia. Además, entre nuestras familias y amistades ¡cuántos han perdido sus empleos por la fusión de bancos o por la fusión de empresas transnacionales que incluyen siempre recorte de personal nacional!

UNA SEÑAL EN EL CAMINO

Jesús nos enseñó el lenguaje de los signos para conocer los tiempos de Dios. Yo quiero encontrar algo en ese episodio en que Jesús mira a quienes lo seguían por más de tres días y parecían "ovejas sin pastor", a lo que Él acude con compasión mesiánica con dos respuestas: su palabra y el pan multiplicado. Después de alimentarlos con la palabra del Padre misericordioso, pregunta a los apóstoles ¿qué haremos con esta multitud hambrienta? Despedirlos a sus casas —argumentan los apóstoles— sería enviarlos a la muerte ("desfallecerían" es el verbo usado en el texto). Entonces Jesús les dice una palabra y mandato misterioso: "DENLES USTEDES DE COMER".

Así me siento yo ante esta situación de sequías, temblores y lágrimas: consciente de la dificultad nacional hacia adelante, con "hambre y sed de justicia, paz, gozo en el Espíritu" y sin querer «volver al pasado» de presidencialismo, hegemonía priista, simulaciones en las cámaras legislativas y un poder judicial servil. No queremos perder tiempo y dinero en promesas fatuas (campañas largas y costosas), pero tampoco exponernos a asesinatos manipuladores de los tiempos por emergencias impuestas.

Jesús nos dice a ti (honrado ciudadano/a común y corriente) y a mí (curita socializado): "denles ustedes de comer".

Me pregunto si, en el nombre Cristo Jesús, Señor de la Historia, no hemos de centrar en NOSOTROS las fuentes de toda solución con auténtica democracia, sin esperar de super-hombres (civiles o religiosos) soluciones mágicas. Asumir nuestra responsabilidad de organizarnos con auténtica representación (sin diputados y senadores desconocidos, ambiciosos, indisciplinados y faltistas a sus responsabilidades).

En terreno religioso no se trata de retornar a una «Iglesia de Cristiandad» en que dogmática y verticalmente se imponían las consignas de todo género (incluyendo la Inquisición para los discrepantes), justificado quizá por ignorancias y vandalismos, con un sabor de fascismo sacralizado, canonizado por hombres excepcionales que todo lo sabían, todo lo decidían y todo lo excusaban con un iluminismo divino, cuyos renuevos aparecen hoy por aquí y acullá. Se trata de que tan religioso es participar en una Eucaristía como en elegir un buen gobierno civil. La Misa es religiosidad sagrada; emitir el voto electivo de autoridades civiles, con discernimiento y compromiso, es religiosidad de la dignidad de la persona humana "creada a imagen y semejanza de Dios". Lo uno nos «religa» a Dios salvador de los hombres, lo otro nos «religa» a nuestros hermanos creados inteligentes por el Padre y por quien Cristo murió para redimirnos de toda tiniebla, sequía, temblor y lágrima, guiados por el Espíritu Santo y no por el espíritu de imposición, elitismo despectivo y discriminaciones.

Una película de esta temporada se intitula «sexo, pudor y lágrimas». Escuché por radio al autor de la canción que decía que el mensaje era que amaba tanto a su pareja que cualquiera de los tres elementos era signo de amor, sin exclusividad de ninguno. Tomé el título de este artículo inspirado en esa trilogía, pero aquí para decirnos que cualquiera de esos tres males, sequía, temblor y lágrimas, referidos a nuestra vida social de final de siglo, en México y en Latinoamérica en general, son presencia de «tinieblas» que el Padre de las luces (cf. Primera carta de san Juan, cap. 1) no quiere para nosotros y que hemos de luchar con solidaridad lúcida y fraterna por superar participativamente con:

 

  • abundancia de corresponsabilidad universitaria,

  • consistencia de un gobierno por el bien común y

  • felicidad de una economía al servicio de la persona y no del capital, según lo que Juan Pablo II ha proclamado en nuestro más específico documento La Iglesia en América».

     

Regresar a Temas de reflexión


 
| Quiénes somos | Espiritualidad | Misión | Vocaciones | Dónde estamosPara MSpS |

| Concepción C. de Armida  |  Félix de JesúsFamilia de la Cruz |
Noticias  |  Temas de reflexión  |   La opinión de los visitantes |