pagina_01_13.jpg (1226 bytes)
Página Principal Página Principal
Página Principal
 

INDIA Y EL SALVADOR
¿NO NOS TOCAN?

P. Ismael Gómez Gordillo Morales, MSpS.            
titulo_responderautor.jpg (2994 bytes)

El mes de enero de 2001 inició el Tercer Milenio con sendos terremotos en El Salvador y en India. Destrucción, muertes innumerables, dolor inconmensurable, reflejado apenas en las imágenes espeluznantes de noticiarios..

Aquí te propongo un diálogo imaginado en nuestra personal conciencia que se manifiesta después en una conciencia o inconciencia colectiva.

Personajes internos: Comodón y Crispín, que dialogan dentro de tu cabeza y la mía.. 

(Comodón) Pues mira, Crispín, he estado leyendo las noticias y me pesa mucho lo que ha estado sucediendo en El Salvador primero, y después en la India. No me queda más que entristecerme y orar por ellos ¡están tan lejos!

(Crispín) Comodón, Comodón, eso me suena a Caín…”¿acaso yo soy guardián de mi hermano?”

(Comodón) Sé realista, amigo: ni aunque me fuera a esos lugares a sacar escombro para rescatar gente, que ya serían cadáveres, podría yo hacer mucho que digamos.

(Crispín) Me empiezo a enojar contigo, Comodón. Recuerda que hemos entrado a la era del Internet, y eso significa que así como nos informamos al minuto de esas desgracias, podemos también al minuto ayudar.

(Comodón) No te encrispes, compañero, que te hace mal al hígado. Dime ¿de qué nos sirve a ti y a mi tu Internet si ni sabemos usarlo?

(Crispín) Pero podemos hablar con gente que está interesada en ayudar y puede utilizar ese medio para conocer necesidades inmediatas y enviar algo, aunque sea significativo.

(Comodón) Te encargo eso, amigo mío. Aunque tarde o temprano llegarás a la conclusión de que eso es “mucho ruido y pocas nueces”.

 Tres días después, en el desayuno.

 (Crispín) Lee este comunicado,  acerca de lo que hablábamos tú y yo: están organizándose nuestros hermanos de espíritu para mandar ayuda a El Salvador.

(Comodón) Seguramente es gente que le gusta el protagonismo y ¿todo para qué? Para que se claven el dinero a medio camino ¡así pasa siempre!

(Crispín) ¡Oye, mister Excusas, no puedes quedarte ahí plantado: vamos a hacer algo!

(Comodón) A ver, cuéntame eso de la ayuda.

(Crispín) Pues mira, las asociaciones y congregaciones que forman la Familia de la Cruz están organizándose, aprovechando que tienen algunos de sus miembros en El Salvador. Más vale comenzar por lo más cercano ¿no crees?

(Comodón) Pero si la Familia de la Cruz es la que me ha enseñado a mí a que lo más que se puede en esos casos hacer es darle sentido a esas desgracias y encomendar a la gente a la sangre redentora de Cristo. Si alguien te pregunta sobre ello, pues para eso aprendimos filosofía y teología que nos ponen en esa dirección y no pretender ser “inmediatistas”, creyendo que vamos a solucionar algo importante…

(Crispín) Calla, calla, don Abstracto número uno. ¿Tú piensas que el ahora Venerable Padre Félix de Jesús Rougier hubiera reaccionado así? El organizó el “pan de san Antonio” apenas vio miseria a su alrededor. ¡Qué no hubiera organizado ante estas desgracias!

(Comodón) No te enfades, oye. Mi sentido de realidad se ve respaldado por nuestra vocación religiosa que no consiste en estar haciéndola de Cruz Roja internacional y acudir a toda desgracia.

(Crispín) Si no es cuestión de una profesión a sueldo, como las instituciones de asistencia ¡se trata de una cuestión evangélica al estilo del Buen Samaritano, y de hacer lo que está en nuestra mano, tanto más cuanto que se está formando una “Cadena de amor” de personas, en la que se multiplica la pequeña acción de cada uno por el número de manos tendidas que podemos comprometernos! ¡Podemos ser un eslabón!

(Comodón) Ahora sí que me zarandeaste, Crispín. Déjame pensar…

(Crispín) Además mira, la Familia de la Cruz se llama “de la Cruz” porque contempla en el dolor humano un clamor como el del Crucificado: el Verbo de Dios se encarnó, o sea que se hizo pedacito de carne en María la bella, y generó desde el sacramento de su cuerpo la redención del género humano al pasar por la muerte y resurrección.

(Comodón) Mira Crispín, cuando te enojas te pones muy sabio. Sigo pensando que…

(Crispín) Déjame seguir: Jesús no se contentó con ser un niño chiquito bonito a quien cantaron los pastores y regalaron los Magos. No, El aprendió de María y José a solidarizarse con la humanidad sufriente y hasta terminó en la cruz: de plenitud de niño pasó a plenitud de Sacerdote al dar hasta la misma vida por todos ¿y tú no quieres moverte de tu silla?.

(Comodón) Más despacio, más despacio. Me estás queriendo decir que ser Familia de la Cruz significa estar comprometido con siempre padecer para redimir con Cristo.

(Crispín) No exactamente, sino que se trata de alegrarse con Cristo en sus gozos y llorar con Cristo en sus tristezas, pero guiados como El al hombre y mujer que nos rodean para convertirlos en “bienaventurados”.

(Comodón) …y como los de El Salvador no nos rodean y los de India menos, entonces no nos toca…

(Crispín) ¡Alto ahí, Escapista de circo! ¿Cómo que no nos rodean si ahora con la globalización el mundo es una aldea, así de chiquita? Esos hermanos están tan cerca como estirar la mano.

(Comodón) Bueno ya, propónme algo concreto.

(Crispín) Dar 200 pesos al número de cuenta que nos indican. Lo que se reúna en dinero o en especie será enviado al El Salvador, a un pueblito de 60 casas, que es gente que no está atendida por la ayuda internacional expuesta ante todas las cámaras.

(Comodón) ¡Doscientos mugres pesos que ahorita no valen gran cosa!

(Crispín) Recuerda a la anciana del Evangelio que dio sólo dos moneditas, que eran más de lo que otros dieron. A mí me parece que empezar por esos pocos pesos ya son,  en primer lugar, como gotas de lluvia que formarán un río y llegarán convertidas en lago para nuestros hermanos que se mueren de sed.

(Comodón) Mmmmm…¡Qué poético! ¿Y en segundo lugar?

(Crispín) En segundo lugar es un “signo”, como el que propuso Juan Pablo II al final del Jubileo, en que todo lo que sobró de gastos de organización (que parece que no fue poco) se ha estado enviando a las partes del mundo más necesitadas, católicos y no católicos.

(Comodón) ¿Y si unos vivales se quedan con el dinero “por gastos de administración”?

(Crispín) “De Dios es la venganza” dice la Escritura. Ni a ti ni a mí nos toca el poder judicial sino el poder ayudar.

(Cómodón) ¿No crees que ya son muchas palabras? ¡Vamos a depositar nuestro “money”!

 

Y empezaron a llegar buenas nuevas. el P. Fernando Artigas, Misionero del Espíritu Santo, se trasladó a El Salvador y, junto con el Apostolado de la Cruz de ese país, en ayuda de una persona del Apostolado de la Cruz de ese país, han empezado a levantar 14 casas de 60 personas, a conseguirles agua corriente y luz que no tenían . Con los cerca de quince mil dólares que se han juntado hasta el momento (febrero), van a alcanzar a construir hasta un local común para talleres y a reconstruir una ermita ára convivir en trabajo, oración y solidaridad.

Pocos días después platicaban de nuevo Comodón y Crispín, dentro de la cabeza de cada uno de nosotros:

(Crispín) ¿Te has puesto a pensar, Comodón, que aunque hay terremotos inevitables, a los que más les pegan es a los pobres?

(Comodón) ¡Ay, hermanito, ya empiezas con tus temas broncos!

(Crispín) No le saques la vuelta al tema. Mira bien: se convierte en un círculo vicioso, porque esas desgracias les pegan mayoritariamente a los que tienen menos recursos de prevenirse, a los que les llega menos ayuda gubernamental porque o pagan pocos impuestos o porque no pagan ninguno, y como no tiene para prever, la desgracia les pega de frente. A los ricos, en cambio, con sus buenas casonas ni siquiera un arañazo.

(Comodón) ¿Por qué no te metiste a Hermanita de la Caridad tú?

(Crispín) Eso no es de un carisma determinado para unas religiosas generosas. Eso nos toca a todos los cristianos y cristianas: sólo después de tener una actitud de Buen Samaritano todo cristiano y cristiana, vienen las tareas específicas ¿no crees? Es más bien una actitud de vida que una misión especial de unos pocos.

(Comodón) ¿Qué no es mejor dividirse tareas y “zapatero a tu zapato”?

(Crispín) No. Yo creo que estamos ya en una nueva época en que podemos pretender la “civilización del amor” o si quieres la “globalización de la solidaridad” y no estar esperando que haya desgracias para acudir a medio remediarlas.

(Comodón) Pero no podemos estar todos en todo…

(Crispín) No, eso es verdad. Pero sí podemos actuar de manera opuesta al “individualismo” de nuestro tiempo y su expresión máxima el “neoliberalismo comercial”…

(Comodón) ¡Párale, párale! Ya vas a comenzar a despotricar sin proponer, y eso me causa más angustia que esperanza.

(Crispín) No, ahora voy a ser propositivo. Mira, hay que aprovechar el “neoliberalismo”, que significa en el fondo “libertad de manera nueva”, pero dándole otro sesgo. En vez de que sea “comercial”, es decir “libertad de invertir dinero” para ganar más dinero, tenemos que contagiar la “libertad de donarnos” nosotros mismos de a gratis – nos basta con qué comer y con qué vestirnos, como san Pablo – y salir a cometer actos de caridad (como decía el ateo Antonio Caso), en vez de salir a cometer actos de violencia, con traje y corbata, o sin eso.

(Comodón) Oye, en el fondo fondo no eres tan malo… ¡Ya hasta me están dando ganas de ser Misionero del Espíritu Santo!, porque eso deben ser ¿no? “Enviados del Espíritu Santo, enviados por el espíritu de Amor” como se aman el Padre y el Hijo: de a gratis, y así aman a la humanidad.

(Crispín) Eso sí me gustó de ti ¿y tú cómo sabes de los Misioneros del Espíritu Santo?

(Comodón) Pues no te acuerdas que cuando fuimos a dar nuestros doscientos pesitos nos recibió el Padre Cecilio, el español ese, muy amable y nos contó lo que estaban haciendo entre todos, sin necesidad de viajes costosos y todo eso… A él sí que no le vi cara de querer clavarse la lana. ¡Pues él es Misionero del Espíritu Santo!

Aquí termina esta historia, en que, si algo coincide con la realidad no es mera casualidad, sino una mirada como la de Jesús ante sus hermanos dolidos de El Salvador. El siguiente paso es llegar a la solidaridad con la India, lejana pero no inalcanzable por nuestro corazón.


titulo_responderautor.jpg (2994 bytes)

Regresar a Temas de reflexión


 
Página principal  |

| Quiénes somos | Espiritualidad | Misión | Vocaciones | Dónde estamosPara MSpS |

| Concepción C. de Armida  |  Félix de JesúsFamilia de la Cruz |
Noticias  |  Temas de reflexión  |   La opinión de los visitantes |