Nuestras obras apostólicas
La Familia de la Cruz vive y se
desarrolla bajo el impulso del Espíritu Santo para continuar, a través del tiempo y del
espacio, el clamor de intercesión que fue su origen: ¡Jesús, Salvador de los hombres,
sálvalos!
Dios ha suscitado en la
Iglesia diversas instituciones que, habiendo nacido de la Espiritualidad de la Cruz y
viviendo de ella, tienen la finalidad de promover la santidad en el Pueblo de Dios, y
constituyen la Familia de la Cruz.

En nuestro servicio apostólico,
tienen preferencia las Obras de la Cruz, que son el núcleo original de esta
Familia. Según su origen histórico, estas Obras son:
el Apostolado
de la Cruz,
las
Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús,
la Alianza de
Amor con el Sagrado Corazón de Jesús,
la
Fraternidad de Cristo Sacerdote,
y nosotros,
Misioneros del Espíritu Santo.
El P. Félix de Jesús fue elegido por
Dios, no sólo para extender las Obras de la Cruz, sino también para fundar otras que
vivieran y difundieran el espíritu de Cristo Sacerdote y Víctima. En el campo de la vida
consagrada:
las Hijas del
Espíritu Santo,
las
Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo,
las Oblatas
de Jesús Sacerdote.
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