| «Nuestra Obra, como la
de Jesús y de sus discípulos, es una obra de apostolado. Pero el apostolado no es, como
casi todos se figuran, una empresa humana, es una empresa en la cual Dios mismo quiere
obrar por medio de nosotros. Así debemos todos, y cada uno, comprender nuestro papel
personal en la Congregación. Así, sobre todo, debemos entender el papel de la
Congregación en la Iglesia universal: Jesús, Jesús, Jesús obrando, en unión con
María, por medio de sus Misioneros.
El papel de la Congregación, y
de cada uno de nosotros, es buscar ante todo dónde está la voluntad de Dios, dejándonos
hacer y deshacer. Dios, Dios, Dios, primero Dios, su voluntad en todo».
Félix de Jesús Rougier, MSpS. |

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