UN
ALTO EN EL CAMINO
Jorge Ortiz González, MSpS.
Superior General
En los próximos meses nuestra
Congregación vivirá dos acontecimientos significativos que marcan un alto importante en
el caminar congregacional: las Asambleas de las Provincias de México y Félix de Jesús.
Es una pausa renovadora al término de
dos años de camino en este sexenio. Como Congregación, todos debemos hacernos algunas
preguntas:
¿Cómo
hemos vivido y encarnado en la práctica cotidiana las tres prioridades del
Capítulo General?
¿Qué
logros hemos alcanzado a través de los proyectos y las metas que ha
elaborado cada Provincia en su respectivo plan; qué deficiencias hemos tenido; hacia
dónde conviene orientar nuestros pasos?
¿Cuál
es la situación real de cada religioso: salud, renovación, ilusión, entusiasmo,
entrega, agente de cambio?
¿Cómo
se encuentran hoy nuestras comunidades: proyecto de vida y trabajo, integración,
incidencia pastoral, inserción en la Iglesia particular?
¿Hasta
qué punto sigue siendo hoy una realidad el deseo capitular de que este sexenio fuera un
Pentecostés continuado? ¿Qué signos concretos lo manifiestan?
La celebración de las Asambleas
provinciales nos invita a todos a vivir, como cuerpo congregacional, en actitud de
apertura, disponibilidad y deseo de renovación, ya que nos encontramos en un momento de:
discernimiento
y gracia,
evaluación
y confrontación de nuestra vida y misión ante el Señor,
análisis
realista de nuestra situación con visión de futuro y esperanza,
impulso
a la refundación con fidelidad creativa,
búsqueda
común de nuevas respuestas ante nuevos retos.
María, Virgen de Pentecostés,
acompañe este alto en el camino congregacional para que cada uno de nosotros
vivamos con el dinamismo del Espíritu que caracterizó los inicios de la Iglesia
naciente.
Félix de Jesús y Conchita sostengan
nuestros esfuerzos para renovarnos en el aprecio, vivencia y proyección de nuestra vida
consagrada como Misioneros del Espíritu Santo.
Regresar a Temas
de reflexión
|
 |